En un video difundido en redes sociales el pasado 17 de marzo, presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) negaron que el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, haya sido utilizado como centro de exterminio, crematorio o lugar de reclutamiento forzado.
Además, acusaron a colectivos de búsqueda y medios de comunicación de manipular la información.
El video, de más de cuatro minutos de duración, muestra a un hombre encapuchado y armado, quien, rodeado por 32 personas igualmente encapuchadas y armadas, lee un comunicado en el que desmiente las acusaciones.
Contexto del caso: lo que se señala el CJNG
Las acusaciones en contra del CJNG surgen tras el hallazgo realizado el pasado 8 de marzo por colectivos de búsqueda, quienes señalaron que el sitio habría funcionado como un centro de exterminio y reclutamiento forzado; sin embargo, según el vocero del grupo criminal, el predio fue asegurado por fuerzas federales desde el 18 de septiembre de 2024, cuando se liberó a dos personas privadas de la libertad.
De acuerdo con la versión del CJNG, en ese momento “no se encontraron indicios” de la presencia de un campo de exterminio y la investigación fue cerrada.
En contraste, el reciente hallazgo es considerado “infundado” por el grupo delictivo, que sugiere que los colectivos de búsqueda han sido manipulados para difundir información falsa.
Llama la atención el tono del “comunicado” en video del CJNG sobre #Teuchitlán: está más cercano al lenguaje y entonación militar que el del crimen organizado.
— Oscar Balmen (@oscarbalmen) March 18, 2025
Críticas y dudas en redes sociales
El video atribuido al CJNG fue ampliamente discutido en redes sociales, donde periodistas y analistas cuestionaron su autenticidad. Algunos usuarios destacaron que el tono del mensaje es similar a comunicados oficiales, lo que generó sospechas sobre su origen.
Periodistas especializados en seguridad, como Óscar Balderas y Luis Chaparro, afirmaron que la narrativa empleada no es típica del crimen organizado.
Adicionalmente, señalaron que la producción del video carece de elementos distintivos del CJNG, como mantas, insignias o logotipos.
Por otro lado, analistas políticos como Jorge Triana sugirieron que el mensaje podría estar alineado con el discurso gubernamental, mientras que otros internautas hicieron comparaciones entre el comunicado del grupo criminal y declaraciones de funcionarios públicos.
El “CJNG” sale a apoyar al gobierno en su intento de negar el campo de exterminio en Jalisco.
No sorprende que criminales defiendan al gobierno, pero si se quitan esos pasamontañas, quizá veamos los rostros de Monreal, Patán Augusto, Noroña y demás legisladores de Morena. pic.twitter.com/8d3qSLpkbP
— Jorge Triana (@JTrianaT) March 18, 2025
La respuesta de colectivos de búsqueda
Ante la polémica generada por el video, la activista Ceci Patricia Flores, fundadora de Madres Buscadoras de Sonora, emitió un mensaje en redes sociales dirigido a los grupos criminales en México.
En su publicación, evitó mencionar directamente al CJNG, pero reiteró que el enemigo de los colectivos no son los grupos delictivos ni el Estado, sino el dolor de no encontrar a sus familiares desaparecidos.
Su mensaje concluyó con un llamado a la “piedad”, subrayando que su único objetivo es recuperar a sus seres queridos; la declaración fue interpretada como una respuesta indirecta a la postura del CJNG sobre el caso Teuchitlán.
A todos los grupos criminales del país les queremos decir que ustedes no son nuestro enemigo, ni tampoco es el estado, nuestro enemigo es el dolor de no poder volver abrazar a nuestros hijos.
Cuando rascamos tierra, no lo hacemos pensando en encontrar justicia, lo hacemos solo…
— Ceci Flores 6623415616 (@CeciPatriciaF) March 18, 2025
El video atribuido al CJNG ha generado un debate intenso sobre la credibilidad de su contenido y el trasfondo político de sus declaraciones.
Mientras el grupo criminal niega haber operado un centro clandestino en el Rancho Izaguirre, colectivos y analistas sostienen que el hallazgo es válido y que el mensaje busca desacreditar la búsqueda de personas desaparecidas.
Las autoridades no han emitido una postura oficial respecto al video, dejando abierta la discusión sobre la veracidad de las acusaciones y la intervención de terceros en la narrativa del caso.
